Un solo día nunca basta para agotar París, pero sí para ver lo esencial si se sigue un recorrido pensado para reducir los desplazamientos. Este itinerario arranca en la Île de la Cité a primera hora de la mañana y avanza hacia el oeste a lo largo del día, hasta terminar con una puesta de sol sobre la torre Eiffel. Lleva calzado cómodo y una tarjeta de transporte cargada, el resto se resuelve al ritmo de la caminata.
Por la mañana: Notre-Dame y la Île de la Cité
Empieza temprano en la isla donde nació París, frente a la fachada gótica de Notre-Dame y sus torres, que dominan el Sena. Aprovecha la calma de la mañana para pasear por la explanada y recorrer los muelles antes de que lleguen los grupos de visitantes.
Media mañana: el Louvre y su pirámide
El museo más visitado del mundo no necesita verse por completo para disfrutarlo. Concéntrate en un puñado de obras destacadas, la Gioconda y la Venus de Milo por delante de todo, en lugar de intentar recorrerlo entero en unas horas, y deja tiempo para admirar la pirámide de cristal desde el patio Napoleón.
Por la tarde: la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos
Cruza el jardín de las Tullerías hasta la plaza de la Concordia y su obelisco, y sube después a pie por la famosa avenida de los Campos Elíseos, entre boutiques de lujo, cafés y cines, hasta el Arco de Triunfo si el tiempo lo permite.
A última hora de la tarde: un crucero por el Sena
Una hora en barco es un descanso bienvenido tras varias horas de caminata, y ofrece otra perspectiva de los monumentos ya visitados, esta vez desde el agua. También es una forma agradable de llegar hasta el pie de la torre Eiffel sin tomar el metro.
Al anochecer: la torre Eiffel desde el Trocadéro
Dirígete a la explanada del Trocadéro, al otro lado del Sena, para disfrutar de la vista más amplia sobre la torre Eiffel, especialmente espectacular al atardecer. No hace falta subir a la torre si el tiempo apremia, la vista desde la explanada basta de sobra para cerrar el día por todo lo alto.
Opcional, si queda energía: Montmartre y el Sagrado Corazón
Para los más decididos, una última parada en metro hasta la colina de Montmartre regala un panorama final sobre París iluminado desde la explanada de la basílica, antes de perderse por las callejuelas empedradas alrededor de la place du Tertre.
Consejos
Reserva las entradas por internet para el Louvre y para el acceso a Notre-Dame siempre que sea posible, así se ahorra el tiempo de cola que resta minutos valiosos a un día ya muy completo. Para moverte, la línea de metro 1 llega directamente al Louvre, la Concordia y los Campos Elíseos, mientras que el RER C o la línea 6 acercan al Champ-de-Mars y a la torre Eiffel. Elige un almuerzo rápido, un sándwich o una ensalada para llevar, en lugar de una comida larga en un restaurante, para ganar tiempo de caminata. Si la parada final en Montmartre parece demasiado después de un día ya cargado, es mejor guardarla para una próxima visita que hacerla con prisas al final de esta.
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