París cuenta con dos aeropuertos principales, Roissy-Charles-de-Gaulle al noreste y Orly al sur, ambos a unos treinta kilómetros del centro. El trayecto se hace fácilmente en transporte público, aunque la mejor opción depende sobre todo de tu terminal de llegada, tu presupuesto y la cantidad de equipaje.
Desde Roissy-Charles-de-Gaulle (CDG)
El RER B conecta directamente las tres terminales con el centro de París (Châtelet-Les Halles, Saint-Michel, Gare du Nord) en 35 a 50 minutos según la hora. Es la opción más fiable, ya que no depende del tráfico. Los autobuses Roissybus y las lanzaderas también llegan hasta la Ópera, pero cuenta con más tiempo en horas punta.
Desde Orly
El aeropuerto conecta con el metro (línea 14) mediante la lanzadera automática Orlyval, con posible transbordo al RER B en la estación de Antony. Cuenta unos 30 a 40 minutos en total hasta el centro según tu destino final.
El RER B, la columna vertebral del trayecto
Esta línea conecta ambos aeropuertos con el corazón de París y funciona desde primera hora de la mañana hasta bien pasada la medianoche. Compra tu billete antes de subir (hay máquinas en todas las estaciones) y consérvalo hasta la salida, los controles son frecuentes.
Consejos
El taxi sigue siendo la opción más sencilla con equipaje voluminoso o a última hora: existen tarifas fijas entre cada aeropuerto y cada orilla de París, confirma el precio antes de subir. En caso de huelga de transporte, calcula siempre una hora extra de margen.